ya es viernes 30 de enero... ¡Qué pena!, se va mi compañía. Esta tarde Sara y Teo vuelan hacia Bélgica. Después de desayunar y dejar las maletas cerradas, decidimos dar un paseo por el barrio e ir a ver el campus de Columbia University y mi despachito allí. Está nevando fuerte, aunque sólo lo hace durante una horita escasa. Después visitamos la Sant John Divine Cathedral, volvimos andando hacia casa, y en el camino nos paramos a comer algo.
Estamos en el restaurante Mamá México (2072 Broadway, 102nd street), que está muy cerquita de mi casa. Mientras esperamos que nos sirvan la comida, Sara y Teo pasando frío en la puerta. Es uno de los inconvenientes del vicio, pues aquí no es como en España...
Ya tenemos toda la comida en la
mesa. No sólo el colorido es bonito, algregre y variado. También la comida es exquisita, aunque el precio es un poco alto. Como no teníamos mucha hambre, quizás por los nervios previos a la despedida, hicimos lo que aquí acostumbra hacer todo el mundo, pedir que nos pusieran las sobras en un recipiente para llevar a casa.
mesa. No sólo el colorido es bonito, algregre y variado. También la comida es exquisita, aunque el precio es un poco alto. Como no teníamos mucha hambre, quizás por los nervios previos a la despedida, hicimos lo que aquí acostumbra hacer todo el mundo, pedir que nos pusieran las sobras en un recipiente para llevar a casa.
2 comentarios:
ohhhh!!!!!! gracias por todo!!!! nosotras te examos de menos muxisimo!!!! :) he acompañado a mi madre esta mañana al aeropuerto, asi q vuelvo a estar solita! despues de 2 semanas se me hace un poco raro..
como va todo x NYC?? aki está nevando un montooon!!!! o_O!!!
un besazo enormeee!!!!!!!!
Sara ;)
¡Qué bonita esa foto tras el cristal! mira tú el vicio, que te ha ofrecido una foto original... Nosotras nos marchamos con sentimientos ambivalentes: la pena de la despedida y la satisfacción de haber hecho realidad un sueño de Sara que, por ser suyo, ya era también mío.
Aviso a futuros navegantes: tres defectos de N.Y.: los controles, la prohibición de fumar en TODOS sitios y las propinas obligadas. Tres maravillas de N.Y.: la ciudad, la cantidad de hispano-hablantes por todos sitios (que, para los monolingües como yo, es un gran alivio), y... la Rosita, la Rosa, La Mari Rosa, que se ha portado de lujo con nosotras.
¿Merece la pena?, para los visitantes, sin duda. Para ti, no sé, porque con tanta generosidad se te va a llenar la casa de visitas...
Gracias por todo, un besazo y ya te dejaré de vez en cuando comentarios míos.
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