De nuevo he cruzado Manhattan, ahora de norte a sur. Estamos en el bar-restaurante Esperanto uno de los primeros lugares del East Village a donde iba el verano pasado con Silvana y donde pasé buenos ratos con Marta, conocí a Marc y sus amigos... Por ello, qué mejor lugar para cenar con las amigas esta noche, que aunque sea mi última en este periodo en New York no será la última cena, o al menos, así espero en este lugar...
No hay comentarios:
Publicar un comentario